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¡Ah del castillo! Descubre las fortalezas de Espadán-Mijares

Una ruta por los restos de las fortalezas musulmanas en la Mancomunidad Espadán-Mijares

 

Si creciste levantando castillos en la arena y soñando con torneos y justas medievales, los municipios de la Mancomunidad Espadán-Mijares son tu destino. La presencia musulmana dejó una profunda huella en estas comarcas, que reivindican con orgullo esa herencia en forma de calles estrellas, viviendas escalonadas y restos de fortalezas.

Muchos de estos rincones –Aín, Ayódar, Fanzara, Sueras, Tales, Villamalur…– fueron fundados por los propios musulmanes, que, partiendo de pequeñas alquerías, prosperaron y se expandieron por estas tierras, lo que impulsó la construcción de una serie de castillos de carácter defensivo, que cerca de mil años después seguimos disfrutando.

El nombre de Zayd Abu Zayd, el último gobernador almohade de Valencia, resuena con fuerza en este decorado. Tras unos años convulsos e inestables, el bisnieto del califa Abd al-Mumin firmó en 1229 un acuerdo de vasallaje con el rey Jaime I, a quien secundó en su misión de reconquista y repoblación.

Caminar por estos parajes es revivir la historia de esas luchas y esas armonías. Porque, ojo, la paz fue posible durante mucho tiempo, hasta que, en 1609, Felipe III decretó la expulsión de los moriscos –musulmanes conversos que, en muchos casos, habían conservado su fe–, toda una catástrofe a nivel humano y económico para el Reino de Valencia.

La Mancomunidad Espadán-Mijares es un libro abierto sobre ese pasado en común, sobre esos tiras y aflojas que bien podemos rastrear en sus viejas fortalezas.

 

PLANA BAIXA

AÍN

Por ejemplo, en las del castillo de Benalí, en Aín, en la comarca de La Plana Baixa. Su torre del homenaje, sereno faro entre los pinos de la sierra de Espadán, se acabó quitando el sombrero ante el empuje de las tropas cristianas de Jaume I en 1238. La excursión, entre alcornoques y pinos, pasa por un puente y por el exquisito Molí del Arc, y las vistas son verdaderamente espectaculares.

ALCUDIA DE VEO

El castillo de L’Alcudia de Veo merece también una caminata. Desde el monte que alberga sus cansados huesos, en forma de muralla y varias torres –entre ellas la del homenaje–, se divisa toda la población. El ascenso, bien señalizado, es fácil y llevadero, y por el camino nos toparemos también con una zona de trincheras.

Castillo Alcudia de Veo

SUERAS

Atendía al nombre de Mauz, aunque hoy se le conozca como castillo de Sueras, y su estado de ruina progresiva no le resta un ápice de fotogenia, con su imperioso perfil en lo alto del cerro Suera Alta, a unos seiscientos metros de altitud. Guardaespaldas de cuatro alquerías que se acabaron agrupando en el núcleo de la actual Sueras, este castillo roquero del siglo XII nos brinda una gloriosa perspectiva de todo el entorno, con la sierra de Espadán a nuestros pies.

 

TALES

Sus hechos de armas se extienden hasta las guerras carlistas, cuando las tropas del general Cabrera, el Tigre del Maestrazgo, sucumbieron ante las del general O’Donnell, que arrasó la fortaleza tras una feroz batalla de casi dos semanas (fijaos en el escudo de Tales y entenderéis la imagen inferior derecha, con un tipo picando piedra de un castillo como si no hubiera un mañana). Podemos visitar sus torres y paredones tras una cómoda subida.

 

ALTO MIJARES

ARGELITA

Otro castillo en ruinas, y otro regalo para los sentidos, es el de la Mola del Bou Negre, o La Mola a secas, en Argelita. Documentado ya a finales del siglo XII, resisten en pie algunos lienzos de murallas y los basamentos de varios torreones, quizá de época cristiana. La tradición cuenta que los rebeldes que se refugiaron tras sus muros huyeron despavoridos o murieron cuando las tropas de Jaume I lanzaron contra el recinto “más de mil cabras monteses emboladas con estopa y resina”. La ruta, que parte del mismo pueblo, es tan sencilla como memorable, sobre todo si nos “escoltan” los buitres desde el cielo. Dentro del casco urbano, la Torre Cuadrada y la Torre Redonda captarán el interés de nuestro objetivo fotográfico.

Castillo Argelita

TOGA

El castillo de Toga, junto al cauce del Mijares, en la parte baja de la población, se remozó como palacio feudal y pasó por numerosas manos hasta el siglo XX. El viajero del XXI puede apreciar algunos lienzos de su estructura defensiva externa.

ESPADILLA

Si seguimos por la zona, no podemos pasar por alto el castillo de Espadilla, que dominaba el tramo del río Mijares sobre la Peña Saganta. Quedan pocos restos –la torre mayor y algunos lienzos de sus murallas–, pero esa mole, la de la Peña Saganta, sigue haciendo las delicias de los senderistas; y, si acabáis sudando la gota gorda, la piscina natural del Mijares os aguarda colina abajo…

Castillo de Espadilla

FANZARA

Sin salir del Alto Mijares, emprendemos la marcha hacia los restos del castillo de Fanzara, a las afueras de la localidad. Conocido como el Castellet, por su ubicación y sus pequeñas dimensiones pudo tratarse de un puesto de vigilancia para controlar el camino allá por el siglo XIII.

AYÓDAR

A más de 500 metros de altitud, el castillo de Ayódar, hoy un poderoso torreón de mampostería rodeado de vestigios a los que se ha comido la vegetación, se erige en el mejor mirador de este enclave, que perteneció al ya mencionado Zayd Abu Zayd. Desde el área recreativa de la Fuente Larga, la subida se hace en un pispás.

TORRALBA DEL PINAR

El castillo de Villahaleva, entre Ayódar y Torralba del Pinar, declarado Bien de Interés Cultural, constituyó otro recio observatorio para dominar el valle, hasta su probable abandono tras la Reconquista. Si te gusta pedalear por la historia, no te lo pienses dos veces y conquístalo sobre dos ruedas.

VILLAMALUR

A escasos kilómetros de Torralba del Pinar, la aventura prosigue en las ruinas del castillo de Villamalur, datado entre los siglos X y XIII, que nos sorprende con su puerta de acceso, su aljibe y las torrecillas de su muralla. En nuestra ruta, iremos con los ojos bien abiertos para explorar las trincheras del Cabezo y El Jupillo, que formaron parte de la famosa Línea XYZ, o Matallana, durante la Guerra Civil.

Castillo Villamalur

 

Historia y patrimonio
Temas:
Espadilla
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